Este trabajo se apoya en la estética del
cuerpo-información, el vínculo entre las formas
arquitectónicas y el poder de las nuevas tecnologías
como reguladoras de destinos y manipuladoras de la percepción.
Un único intérprete se tendrá que abrir paso
dentro de caminos a los cuales él mismo ya pertenece. Su
cuerpo ya fragmentado no reconoce límites predeterminados,
estos nuevos límites construyen y constituyen su medio.
Un medio que en apariencia caprichosa guarda un orden geométrico,
y es controlado por el creciente poder tecnológico.
Este sujeto recorre un laberinto urbano hasta que se repliega
en un punto del espacio, la inmovilidad llega como salida, no
es suficiente, se le puede demandar aún más, despojarse
de su resto material, ser digital, ser información.
Nuevas búsquedas nos proponen un nuevo lenguaje de movimiento
especialmente desarrollado para este trabajo; realización
multimedial de GABRIEL GENDIN en plena interacción con
el intérprete, contribuyen contundentemente para la puesta
escénica de los conceptos citados.
Plano difuso formó parte de la programación de la
Biennal de la Danse de Lyon 2006, del American Dance Festival
ADF 2007 y esta invitada al VI Festival Internacional de Buenos
Aires.